1 Apr
El desierto del Sahara es el más grande del mundo. Un lugar alejado de la civilización, mágico y misterioso.
Más de un 40% de su territorio esta en tierras tunecinas, así que el país que nos ocupa en esta serie se convierte en la lanzadera perfecta para conocer el desierto.
Antes de emprender el viaje debemos considerar que queremos conocer, cuanto tiempo pretendemos estar y en que condiciones. Las posibilidades de conocer el desierto van desde la mera excursión de un dia a bordo de un coche o a lomos de un dromedario hasta una aventura en 4×4 con varias noches en las arenas del desierto.
Centraremos el articulo en un viaje-aventura de 5-10 días para hacer en un vehiculo todo terreno.
Para emprender nuestro viaje tenemos que dirigirnos a la zona Sur de Túnez. Las pistas no son de buen firme y las carreteras asfaltadas escasean. Por ello es necesario contar con vehículos apropiados y tener experiencia en conducción de 4×4.
Por supuesto accesorios como calzos, palas, y recambios son indispensables para que las pequeñas o grandes dificultades que nos surjan en la travesía no conviertas nuestro “viaje soñado” en un calvario.
Si tenemos un todo-terreno podemos llevarlo desde nuestro país ya preparado (enviaremos el vehiculo en ferry con antelación), aunque también es posible alquilarlos en nuestro destino.
El desierto no está exento de peligros. No podemos obviar que es un lugar asilado, en el que escasea el agua y las temperaturas son extremas. La policía tunecina reparte documentación en la que se espeficica la recomendación de adentrarnos acompañados de otro coche, y comunicar la ruta a las autoridades y familiares.
En caso de no llegar a destino en los días previstos la búsqueda es muy más eficaz.
La ruta clásica se inicia en la ciudad de Tozeur. Si tenemos tiempo es visita obligada su plaza del mercado, rodeada de casas en callejuelas con curiosas bóvedas.
Pertrechados de equipamiento y con ganas de desierto una pista de grava nos da la bienvenida, rodeados de montañas sobre un paisaje lunar. Al final nos aguarda un oasis de montaña con palmerales, cascadas y poblados bereberes. Estamos muy cerca de la frontera con Argelia.
Ante este espectáculo no parece un perdida de tiempo tener que regresar por la pista infernal hasta Douz, atravesando el famoso lago salado de Chott Jeriz. La ciudad de Doutz es la “ciudad del desierto” que todos hemos visto en películas o novelas.
Se mercado es exótico, con hombres cubiertos de arriba abajo (tras nuestra aventura en el desierto comprenderemos porqué) y artesanía basada en las pieles de dromedario.
En la actualidad, Douz cuenta con modernos hoteles, tiendas de 4×4, y en general una “puerta de entrada” para aventureros del Sahara. Hace años que reciben visitantes deseosos de adentrarse en la arenas y de ello han hecho un modelo de negocio.
Ahora si, en la pista dirección sur empezamos a ver dunas y dunas, paisajes de postal. Es conveniente hacer este recorrido durante el dia, y llegar a Ksar Ghillane antes de que se ponga el sol.
De nuevo un oasis. Solo en un viaje al desierto comprenderemos la extensión real de esta palabra. Podemos y debemos darnos el lujo de acampar en su extenso palmeral y pasar la noche mirando el cielo mas estrellado del mundo.
A partir de aquí todo depende de vosotros, de los días que tengáis disponibles y de vuestra experiencia. Os damos algunos consejos generales para afrontar con garantías un viaje al desierto:
Agua. No por obvio es menos importante. Fundamental llevar reservas de sobra y en recipientes repartidos.
Ropa liviana durante el dia, pero de abrigo durante la noche (las temperaturas varían de forma extrema). Si pretendemos acampar es fundamental un saco de dormir grueso.
Gafas de sol, sombreros, gorras y protector solar
Ser consciente de las costumbres en el Sahara. No esta bien visto dejar grandes partes del cuerpo al aire. Lo ideal es prestar atención a como visten sus pobladores y como se adaptan al medio, para , en lo posible, seguir su ejemplo.
Revisiones de los vehículos y ciertos conocimientos de mecánica y electricidad para solucionar contratiempos.
Teléfono. Es posible alquilar sistemas de cobertura por satélite (imprescindibles si pretendemos adentrarnos mucho en el desierto)
Llevar combustible de sobra (los consumos sobre arena se disparan)
Es interesante hacer ensayos, asistir a algún curso de conducción de 4×4 en nuestro país o prepararnos concienzudamente por nuestra cuenta antes de afrontar la aventura. Es fundamental dominar el vehiculo en todo momento, y no desesperarse anta
Fotos: cerdanova, mandoxx y kvdl . CC para uso comercial vía flickr.
1 Apr
Durante los últimos añosTúnez se ha convertido en referencia obligada en el turismo Mediterráneo. Es, junto con Marruecos, el destino preferido de muchos viajeros para conocer el Magreb.
En la actualidad es un país seguro y hospitalario. Sus gentes están encantadas de recibir una cantidad cada vez mayor de turistas y el Gobierno entiende este como una fuente fundamental para el desarrollo y la riqueza.
Sin embargo siempre es conveniente saber d antemano que nos vamos a encontrar y conocer algunas cuestiones que nos harán mas cómoda nuestra estancia en el país. En este artículo os comentaremos las más importantes
¿Cómo llegar?
La mejor opción desde nuestro país es el avión. LA compañía estatal tunecina “TUNISAIR” realiza vuelos regulares de lunes a viernes a la capital del país desde Madrid y Barcelona.
La mayoría de las compañíasaéreas europeas también cuentan con rutas directas a Túnez y no es difícil encontrar buenas ofertas en líneas “low-cost”.
Otra forma de llegar a Túnez es con barco. Puede ser una buena opción si queremos llevar el coche, o disponemos de más tiempo. Existen combinaciones de ferrys para pasajeros desde Marsella y Genova (la travesía dura 24h y es agradable, siempre que acompañen las condiciones del mar).
Formalidades de entrada y salida del país:
Sólo es necesario el pasaporte. Para ciudadanos de la UE no es necesario visado, a menos que la estancia supere los tres meses.
Las aduanas tienen la normativa habitual, y podéis introducir los objetos personales habituales. Los alimentos de compañía deben ir con su cartilla de vacunación.
Horarios y festivos:
La hora tunecina es la misma que en España peninsular (GMT+1) aunque no se realiza el cambio horario en verano.
Los días de descanso son el Viernes por la tarde (como en casi todos los países de mayoría musulmana, Sábado y Domingo).
Os detallamos las festividades más importantes:
Festivos fijos:
1 de Enero (Año Nuevo)
20 de Marzo (Fiesta de la Independencia)
21 de Marzo (Fiesta de la Juventud)
9 de Abril (Día de los Mártires)
1 de Mayo (Fiesta del Trabajo)
25 de Juio (Día de la Republica)
7 de Noviembre (Llegada al poder del presidente Ben Ali)
Fiestas religiosas (calendario variable)
Año nuevo musulmán
Nacimiento del Profeta
Fiesta del Sacrificio (2 días)
Fin del Ramadán
Clima:
La climatología en Túnez varía de forma ostensible de la costa al interior. Las playas y zonas anexas gozan del clima Mediterráneo, con temperaturas suaves y veranos calurosos.
Si pretendemos adentrarnos en el interior del país debemos tener en cuenta que las formaciones montañosas favorecen la aparición de precipitaciones más abundantes y temperaturas más bajas.
En las ciudades del sur, sobre todo en época estival el calor y el viento del desierto puede ser un problema. Es recomendable llevar un pañuelo (o pareo) para cubrirnos el rostro en días de polvo (también nos servirá para entrar en algunos recintos que requieren cubrirse).
Si nuestro destino son las playas viajar de Junio a Septiembre nos asegurará días de sol y calor. Si pretendemos realizar un viaje por el país es recomendable escoger estaciones más templadas como la Primavera o el Otoño.
Transporte y comunicaciones:
Las carreteras de Túnez son aceptablemente buenas. Cuenta con pocas autovías (la mayoría de peaje) pero su red principal está bien conservada.
La parte Sur del país puede visitarse con un turismo pero si pretendemos adentrarnos en el desierto, o en regiones montañosas es aconsejable llevar vehículos todoterrenos bien equipados.
Las gasolineras son abundantes pero están mal repartidas. Según avanzamos hacia el Sur escasean, sobre todo las que disponen de gasolina sin plomo. De nuevo, si pretendemos aventuraros es necesario llevar reservas de combustible.
El transporte ferroviario comunica la capital con las principales ciudades, y también cuenta con un cercanías que recorre la costa cercana. La capital cuenta con metro, que comunica los principales barrios. Su uso es seguro y recomendable.
Es sencillo coger un taxi en las ciudades. Existen dos tipos: normales, de color amarillo, que no cogen más de tres pasajeros y llevan taxímetro. Los colectivos son para transporte entre ciudades y es necesario llegar a un acuerdo con el conductor (es recomendable regatear un poco, el primer precio suele ser excesivo).
Las posibilidades de comunicación son las mismas que en cualquier país Europeo, aunque algo mas caras. Las mayoría de los hoteles cuenta con posibilidad de conectarse a Internet.
Moneda:
La moneda de curso legal es el dólar tunecino. Esta dividida en 1000 millimes. Si entramos en el país con una cantidad superior a los 1000$ es necesaria una declaración de bienes.
La mayoría de establecimientos admiten pago con tarjeta, y existe una red de cajeros automáticos extensa.
Precauciones sanitarias:
No es necesario ninguna precaución especial antes de viajar a Túnez. Es aconsejable (aunque no estrictamente necesario) beber agua embotellada y tener cuidado con las bebidas con hielo, zumos caseros y en general comida de puestos callejeros.
Fuente: Oficina Económica y comercial de España en Túnez
Fotos CC con uso comercial de Flickr: rjmie31 y jjvaca
1 Apr
Además de la extensa oferta de ocio, relax y turismo cultural que hemos ido comentando en los artículos anteriores, Túneztambién tiene mucho que ofrecer al turista “activo” y amante de la aventura.
Deportes acuáticos:
Túnez es un país de costa, y los deportes acuáticos ocupan un lugar primordial en su oferta.
En casi todos los destinos de playa existen posibilidades de practicar deportes de vela, alquiler de motos acuáticas y barcas. Los complejos hoteleros suelen contar con instalaciones propias para el disfrute de los clientes.
Mención especial merece la pesca submarina y el buceo. La isla de Jerba y la zona del Golfo de Gabés son zonas privilegiadas para estas modalidades.
El fondo marino de Túnez sigue conservando todo su esplendor natural, y las autoridades guardan con celo este recurso (es de suma importancia informarse antes de viajar de que permisos se requieren para su práctica y obtenerlos).
También es posible (normalmente a cambio de una pequeña propina) ver a los pescadores costeros en acción, y disfrutar de sus coloridas embarcaciones mientras navegamos por la costa tunecina. En general cualquiera de las islas con las que cuenta el país es un destino ideal para disfrutar del mar.
Si nos decantamos por la vela es referencia obligada el puerto deportivo de Monastir, junto con el de Tabarka.
Golf:
Si somos aficionados a este deporte, Túnez tiene mucho que ofrecernos. El país cuenta con numerosos campos a lo largo de su territorio.
El maravilloso clima mediterráneo ayuda a que la mayoría de los días, sea un placer disfrutar del golf. Además la diversidad de paisajes y la integración de los campos con el entorno suponen un aliciente importante a valorar.
Los campos suelen estar integrados dentro de lujosos complejos hoteleros, que ofrecen toda la infraestructura que el jugador y sus acompañantes puedan necesitar.
De entre todos los destinos posibles os recomendamos tres opciones:
Cartago Golf Course:
Fundado en 1927 es el campo más antiguo de Túnez. Por su hierba han pasado personalidades de todas las épocas, y es sin duda uno de los mejores campos del Norte de África.
El campo esta perfectamente integrado con un espectacular bosque en el que abundan eucaliptos, pinos y palmerasTiene un par de 66, aunque su alta dificultad lo hacen perfecto para los jugadores más exigentes.
Djerba Golf Club:
Cerca del mar y en unas colinas de palmeras y olivos encontramos un espectacular campo de 18 hoyos y par 72. Ocupa una superficie total de 83 hectáreas.
Además cuenta con unas magnificas instalaciones auxiliares, destacando su escuela de golf. En ella, podemos aprender a jugar desde 0, mejorar nuestra técnica con los mejores profesionales o comprar y alquilar el equipo que necesitemos.
Yasmine Golf Course:
Ubicado a pocos kilómetros de la ciudad de Hammamet, el Yasmine Golf Course es un campo con glamour.
Cuenta con un bosque de pinos, palmeras y cipreses y fue diseñado por el master Ronald Feam. Desde el principio se pensó en un campo que pudieran disfrutar todos los jugadores, indepedientemente de su nivel de juego. Por ello, los obstáculos de agua, bunkers y demás dificultades se sitúan en los recorridos más avanzados, dejando progresar a los jugadores mas noveles.
Ademas existen varios niveles de salida en cada hoyo, de nuevo con el objetivo de que sea un campo que todos puedan disfrutar. Las instalaciones son, de nuevo, espectaculares. Imprescindible tomar una copa en las terrazas del Club House.
Aventura y otras actividades:
Túnez conserva un espíritu de exotismo y una naturaleza virgen que lo convierten en un lugar privilegiado para los deportes de aventura.
Desde un tranquilo paseo a una aventura por el desierto en 4×4, pasando por actividades como senderismo, escalada, travesías en moto o esquíacuático, todo es posible en tierras tunecinas.
Sin duda el lugar más atractivo para la aventura es el cercano desierto del Sahara. En esta serie de artículos dedicamos uno completo al mismo, y a las posibilidades existentes para conocerlo y disfrutarlo.
En cuanto al resto de actividades que Túnez nos puede ofrecer encontramos el tenis (los hoteles suelen tener varias pistas), padel, y pistas polideportivas.
También la hípica cuenta con una gran tradición en el país. Si somos aficionamos apreciaremos la belleza de sus caballos, y podemos visitar los dos magníficos clubes hípicos.
Si nos decantamos por la caza lo mejor es elegir la zona Norte del país (en espacial Tabarka). Un lugar con numerosas presas salvajes, tanto de caza mayor como de caza menor.
Al igual que comentábamos con la pesca submarina esta actividad esta regulada. Solo es posible practicarla durante algunos meses al año (normalmente de Diciembre a Febrero), pero es necesario informarse y sacar los permisos con antelación. Por supuesto, si pretendemos llevar nuestro equipo es importante tener en cuenta las aduanas, y llevar toda la documentación necesaria.
Fotos: CC publicas para uso comercia, vía Flickr jjshaud
1 Apr
Túnez tiene el privilegio de poseer más de 1200km de costa virgen. Aproximadamente unos 110 Km. están explotados como destinos turísticos de sol y playa, respetando los ecosistemas y proporcionando al viajero un entorno natural excepcional a orillas del Mediterráneo.
Para conseguir un desarrollo del turismo costero sostenible el Gobierno ha elaborado un conjunto de estrictas leyes con el fin de preservar las espectaculares condiciones naturales del país.
La base fundamental de la normativa es la integración de los complejos hoteleros y servicios al turismo dentro del entorno. La obsesión de la las autoridades por evitar una aglomeración de torres de cemento (se demuestra con leyes tan curiosas como que ningún edifico puede superar la altura del árbol más alto de la región).
Hagamos un repaso por los principales destinos playeros que Túnez ofrece al viajero:
Tabarka:
Situada en la costa Norte del país es todo un paraíso natural. Encontraremos un entorno típicamentemediterráneo, con pequeñas playas y calas de arena fina, rodeadas de matorral.
Las aguas son cristalinas y la fauna acuática muy diversa. Es posible y recomendable la práctica del buceo o la pesca submarina. El de esta región es famoso en todo el país y es fácil encontrarlo en mercadillos y tenderetes en forma de preciosos abalorios (es recomendable visitar su mercado los Viernes)
Jerba:
Ubicada en una isla frente a la costa tunecina constituye un destino de sol y relax por excelencia.
De nuevo nos encontramos con playas mediterráneas, aunque su distancia de la costa y la erosión marina le proporcionan la arena blanca y fina propia de las islas.
Cuenta con una buena infraestructura hotelera que proporcionan todos los servicios que el turista quiera desear, deportes acuáticos, restaurantes, ocio-nocturno, excursiones guiadas…
En la ciudad merece la pena visitar la sinagoga de Griba, de 25 siglos de antigüedad. También hay ruinas romanas de interésarqueológico, un castillo que sirvió de refugio y fortaleza pirata y el mercado de Midoune, un zoco donde comprar todo tipo de artículos de la zona.
Hammamet:
A unos 64km al Sur de la capital de Túnez, situada en el Golfo que toma su nombre y orientado hacia Libia y Malta.
Conocido como el “Saint Tropez tunecino” es fácil hacerse una idea de las posibilidades de ocio de este destino.
La zona más turística es Hammamet Yasmine. Cuenta con más de 50 complejos hoteleros, desde grandes hoteles a apartamentos más modestos pasando por todo tipo de opciones como bungalows, villas, adosados…
Su puerto deportivo, además de un destino para agradable paseo, cuenta con todo el equipamiento si somos aficionados a los deportes náuticos: vela, ski acuático, motos de agua, excursiones en barca…
Las playas son muy amplias (al estilo de nuestras playas atlánticas) y es recomendable escoger un hotel bien situado.
En este “paraíso hotelero” es posible encontrar un hotel para cada necesidad. Existen los familiares (con muchas actividades para niños), de relax, con circuitos termales para apasionados del golf.
Quizás el único punto negativo de Hammamet es que precisamente esta saturación de servicios esconde el Túnez mas autentico. Debéis considerarlo si solo buscáis sol y playa, pero para conocer la profundidad el país no es el destino más adecuado.
Sousse:
En la costa este de Túnez, entre las ciudades de Monastir y Port El Kantaouiencontramos esta pequeña pero bellísima localidad costera. Desde la capital se puede llegar sin problemas en apenas dos horas por autovía.
Sousse es una ciudad con mucha historia. Basta un paseo por sus calles para comprobar las huellas del pasado en sus calles, sus edificios e incluso en el ambiente más tranquilo y apacible que se respira.
También conocida como “la perla del Sahel” sus playas gozan de clima templado casi todo el año.
Su privilegiada situación permite al viajero, ademas de disfrutar de las playas visitar ciudades cercanas de gran interés, como Monastir. Es imprescindible guardar una mañana para visitar con detenimiento la fabulosa mezquita de Soussa (otra forma de llamar a Sousse).
Estos son los destinos mas frecuentados. A continuación os ofrecemos otras propuestas menos conocidas, pero no por ello dejan de ser atractivas.
Monastir:
A pocos kilometros de Sosse otra excelente playa además de una ciudad con mucha historia. Playas cristalinas, arena dorada y un equipamiento completo para pasar unos días de relax y diversión.
Melloula y Berkoukech:
Al oeste de Tabarka, cerca de la frontera con Argelia encontramos unas playas salvajes, que conservan el exotismo natural y alejado del bullicio turístico.
Merece la pena acercarse a la playa aislada de Serrat, kilómetros de arena fina y unas puestas de sol impresionantes. Una de las mejores playas naturales de Túnez.
Playas en la región de Túnez capital:
Si no queremos desplazarnos demasiado, o si pretendemos hacer un circuito mixto esta zona nos ofrece playas urbanas, rodeadas de grandes complejos hoteleros, bien equipadas y con el ajetreo típico de la ciudad.
Os recomendamos la playa de La Goulette y la Marsa.
Fuentes;
Guía del Túnez de ELPAIS Aguilar
Varias webs
Fotos:
Samuel negredo, CC, Flickr
1 Apr
Caminando por las calles de La Medina, se irán descubriendo multitud de zocos. Se diferencian porque cada uno de ellos pertenece a un ramo de artesanos y paseando por las distintas callejuelas los olores de los materiales irán descubriéndonos a que variedad de artesanía nos estamos acercando. Lo mejor es dejarse llevar, se indican algunos de ellos, quizá los más visitados y populares, pero todos merecen la pena:
El Zoco de los Perfumes, conocido como el Attarine, construido en el siglo XIII por Abu Zakariya. Destacan los puestos decorados con tonos verdes y dorados en los que se pueden admirar, y en este caso respirar, los sacos repletos de especias que desprenden suaves fragancias como las de la henna tanto en polvo como en rama, los perfumes, velas con olor, champúes como el tfal, típicamente árabe, inciensos de distintos aromas, khol en frasquitos que son una auténtica obra de arte y esencias de jazmín o de azahar, entre otras muchas, que se extienden por todo el mercado otorgándole un carácter único. Sin duda es uno de los zocos más atractivos, tanto por su colorido como por sus aromas.
El Zoco de las Chechias, del año 1675, concentra todas las chechías, “sheshía”, es decir, los peculiares gorritos de color rojo de lana con una borla negra, de origen morisco y muy común entre los tunecinos. Es una de las artesanías más antiguas del país que conlleva una complicada elaboración compuesta por el teñido, cardado y prensado de la lana, uno de estos curiosos gorritos puede llevar un mes de trabajo.
El Zoco el Trouk, Mercado de los Turcos, fue construido en el siglo XVII y ofrece diversa y variada artesanía de todo el país. Merece la pena descansar tomando un té en el Café de los Hombres Santos.
Si se desean tejidos, hay que acercarse al Zoco el Koumach, que data del siglo XV, donde se puede adquirir toda clase de vestimenta de distintas etnias como los mellias, trajes de las mujeres beréberes o yebbas, masculinas.
Para piel y talabartería el Zoco es Sekkajine especializado en el trabajo manual del cuero. Espectacular por el colorido resulta el Zoco de los Tintoreros en donde se realizan a mano los teñidos de los tejidos que cuelgan en todos los puestos. En el Zoco el Lefta se encontrarán colchas de colores, mantas, tapices y alfombras. Aquí puede disfrutar de una buena taza de té en las terrazas de alguno de sus bazares que ofrecen una maravillosa panorámica de la Medina. El Zoco de Nahas o del cobre, en el que aún se utilizan las técnicas más tradicionales en el cincelado de este material consiguiendo acabados absolutamente perfectos en las distintas piezas realizadas como teteras, pipas de agua, juegos de café, etc.
La visita por los zocos se cierra con el Zoco de Blaghija, donde podrá comprar un buen par de zapatos y las no menos excelentes babuchas árabes, el Zoco el Kebabjia, donde se encuentran los artesanos dedicados a la pasamanería y la seda, el Zoco Essagha, el zoco de los orfebres que trabajan el oro y la plata y el Zoco Berka, antiguo mercado de esclavos, en el que actualmente se pueden adquirir maravillosas joyas y piedras preciosas en un recinto cubierto con columnas rojas y verdes, toda una experiencia.
Es toda una experiencia para el viajero, y no estará completa la visita a Túnez y sus maravillas sin adquirir algún producto local en los Zocos de Túnez, con un encanto que va más allá de lo singular.
1 Apr
La gastronomía de Túnez es muy rica y variada y cuenta con especialidades de diversos orígenes resultado de los distintos pueblos que la han ocupado, como los beréberes, andaluces, persas, turcos y egipcios por lo que sus platos y sabores son únicos y deliciosos.
Aunque en los grandes hoteles y en numerosos restaurantes tunecinos sirven comida europea, preparada casi siempre al estilo francés o italiano, lo mejor es probar y disfrutar con la cocina tunecina. La mayoría de los platos se caracterizan por estar acompañados con harissa, una salsa realizada a base de pimientos molidos, ajo y especias, que se suele mezclar con aceite de oliva y untándola en pan da un toque picante con el que se enaltecen los sabores, además de abrir el apetito, se dice que es un buen afrodisíaco.
En los numerosos establecimientos que se encuentran al pasear por las calles de las principales poblaciones, seguramente en el menú se pueda degustar el cassecroufe, un pan blanco árabe relleno de harissa, aceitunas verdes y negras, alcaparras, atún y lechuga. Para abrir el apetito, lo mejor es empezar con algún kémia, nombre que se da a los aperitivos y tapas típicas del país, los hay de pescaditos fritos, huevo duro, de habas calientes con cominos, anchoas o atún o un delicioso Slatitblanquit, un bocadillo de atún con aceitunas, alcaparras y queso.
Si se prefiere un inicio más fuerte lo mejor es probar una Merguez, que es una deliciosa salchicha de cordero preparada a la brasa. Los briks son otro rico entrante, es una especie de empanada que prepara con harina, conocida como maluska, en forma de hojaldre fino, que se fríe en aceite de oliva y se rellena de carne picada, pollo, marisco o atún, sirviéndose caliente con rodajas de limón.
Una verdadera delicia es probar los populares Dedos de Fátima, rellenos de carne y verduras. Entre buenas y variadas ensaladas, que se preparan con todo tipo de ingredientes, sobresalen, la Ensalada Mechuia, preparadas a partir de tomates, pimientos dulces y picantes, cebolla, ajos, todo ello bien troceado y asado regado con aceite de oliva, sal, pimienta, zumo de limón y añadiéndole después aceitunas, alcaparras, atún y huevo duro picado, la Ensalada Tounsya, a base de pimientos dulces y pimientos picantes mezclados con tomates, todo muy picado y aliñado con vinagre, aceite de oliva y decorado con sardinas en aceite o atún, y, también, la Ensalada Hourya, que, en realidad, es un puré de zanahorias con harissa, ajo, alcaparras, semillas de alcaravea, aceitunas y aderezado con aceite y vinagre.
Un plato exquisito es el Boutargue, especie de caviar rojo preparado con las huevas secas, saladas y prensadas de galupe. No pueden faltar las suculentas Chorbas, sopas en árabe, que suelen ser de tomate, pescado, cordero o verduras y se suelen servir muy condimentadas.
En cuanto a los platos fuertes, el más típico es el Cuscús, el plato nacional por excelencia en todos los países árabes, para el que hay entre 50 y 60 recetas diferentes según los ingredientes. Sin embargo, la base es siempre sémola de trigo duro que se cuece al vapor en una olla especial a la que se agregan trozos de carne de cordero, de vaca, pollo o incluso pescado, verduras y legumbres. Se sirve con una salsa más o menos picante según el gusto del comensal.
Si se piensa que el Cuscus puede resultar muy pesado nada mejor que probar las Ojja, huevos escalfados con salsa de tomate, cebolla y pimientos que combina muy bien con los sesos y las típicas salchichas merguez.
Pero hay mucha mas variedad. Se pueden probar los sabrosos Mechoui, que traducido quiere decir asado y son pinchitos de carne de cordero o cabrito y, también mixtos. Si se prefiere se pueden tomar las Meloukhia, carne de cordero estofada en aceite de oliva, a la que se añade una deliciosa salsa verde, un verdadero placer. En guisos destaca la Kamunia, trozos de carne e hígado, preparados con una rica salsa espesa y condimentada con cominos.
Los suculentos Tajines, son otra de las especialidades tunecinas, es un pastel de huevo con carne de cordero, verduras, huevos, patata, hojas de maluska y queso parmesano, todo ello cocido a fuego lento y se puede tomar caliente o frío.
Para finalizar nada mejor que un delicioso Cordero a la menta o unas Gambas a la kerkenesa, cocidas en salsa de tomate. Sin olvidarse de degustar las Chakchukas y las Tbiklas platos a base de tomates, pimientos, cebolla y huevo frito y carne. Es conveniente recordar que el pescado es muy fresco y de una inmejorable calidad. En algunos lugares se puede tomar el Poisson Complet que no es otra cosa que el pescado acompañado de un huevo frito.
En cuanto a postres, resultan ser toda una delicia para los golosos ya que, como todos los postres árabes, son muy dulces. Destacan los Baklawas, pasteles a base de miel, frutos secos, azúcar, mantequilla salada, huevos, aceite, almendras y agua de geranio, entre otros ingredientes, el Bouza es un postre típico, similar a las natillas hecho a base de sorgo, avellanas, semillas de sésamo, leche y azúcar, el Makrouhd, pastel de sémola y miel relleno de dátiles o almendras y frito en aceite, o bien, cocido al horno, los Dátiles rellenos con pasta de almendra y la Ghrayba, pastel a base de harina de garbanzos, mantequilla salada y azúcar. Si se disfrutó del cuscús, existe también en modalidad de postre con pasas, granos de granada, dátiles y almendras y que se conoce como Masfuf.
No se debe dejar de probar los excelentes y variados vinos tunecinos ya sean blancos, rosados o tintos. Entre las diversas marcas destacan los Coteux de Utique, Blanc de Blanc. Les Coteaux de Teborka: Magnon, Koudiat, Clariet de Bizerte. Les Coteaux de Carthage: ChateauMornag o HautMornag. Existen también vinos espumosos como el Tardi o el Cordonvert de Thibar.
En lo referente a aperitivos se recomienda el Kina Thibar y Muscatsec de Kilibia. Para después de comer nada mejor que probar el aguardiente de higos Boukha y le Thibarine, un delicioso licor digestivo realizado con dátiles y plantas aromáticas, es muy parecido al orujo. Los dos tienen unos 40 grados.
Pero no se puede disfrutar de Túnez al completo sin haber disfrutado de una taza de aromático té con menta, la bebida más popular. Se suele servir bien cargado y con mucho azúcar. Si se prefiere también se encontrará fácilmente el delicioso y fuerte café al estilo turco, espeso y azucarado.
1 Apr
Un viaje a Túnez puede ser un fantástico paseo por la Historia de Europa en general y los pueblos mediterráneos en particular. Sólo hay que detenerse en las huellas del pasado que el país nos ofrece constantemente.
Con el fin de ubicar en un contexto histórico los descubrimientos de nuestra travesía por el país y disfrutar de una inmersión cultural más completa en este articulo pretendemos hacer un recorrido desde su fundación por los fenicio a la actualidad.
La situación estratégica de Túnez le dotó de gran importancia, y a su vez posiciono a la ciudad como objetivo a controlar por los pueblos del Mediterráneo.
En el año 814 A.C. se funda la ciudad de Cartago, un sitio seguro y privilegiado en el Golfo de Túnez. Sería capital del imperio cartaginés durante más de 600 años.
En el 264 A.C los romanos entran en conflicto con los fenicios por el control del Mediterráneo. De nuevo la importancia estratégica de Túnez lo sitúa en el centro del conflicto. Comenzaban las guerras púnicas.
En 146 A.C. el imperio romano arrasa Cartago y eligen Utica como centro del imperio en África. Como en el resto de pueblos dominados por Roma esto supone un gran desarrollo para la región: se construyen calzadas, acueductos, templos… El visitante puede comprobar en numerosas zonas del país las huellas de este paso.
En el s. IV vándalos y bizantinos sucederían a los romanos hasta la llegada de los árabes que controlan todo el norte de África.
España también ocupa un lugar en la historia de Túnez. El emperador Carlos V llega en 1535 y ocupa La Goullete, como bastión del ejercito español. Durante 40 años fue posesión española hasta que en 1574 los turcos recuperan Túnez. En aquel momento, españoles como Miguel de Cervantes y Garcilaso de la Vega prestaban sus servicios en la Goullette.
No hay que olvidar que más de la mitad de los moriscos que fueron expulsados de España se instalaran en Túnez alrededor del 1609, fundando ciudades como Testour donde es posible encontrar vestigios y tradiciones de los mismos.
El dominio turco de los Husseninitas se prolonga hasta 1883, con la firma del Tratado del Bardo y Convención de la Marsa y pasa a control francés, convirtiéndose en protectorado.
Aunque se mantuvo al rey los franceses se hicieron cargo del gobierno. Se respetó a los terratenientes tunecinos, pero el control de la tierra paso a manos francesas. Los campesinos fueron expulsados a tierras estériles o pasaron a se jornaleros en propiedades francesas bajo condiciones infrahumanas.
De esta situación de injusticia social surge un movimiento independentista, dirigidos en la sombra por la elite tunecina. En 1920 se funda el Partido Liberal Constitucional Destour, que utilizada un tono moderado frente a las autoridades francesas.
Otro movimiento que rechaza esta postura tan suave es el partido Neo-desturiano, fundado por Habib Bourguiba que se convierte en un partido de masas en poco tiempo
Durante la gran guerra, Túnez fue colonia francesa leal al régimen de Vichy y refugio de tropas alemanas durante el conflicto.
Tras la Segunda Guerra Mundial y 25 años de lucha, por fin, en 1956 Túnez consigue su independencia. El Frente Nacional gana las primeras elecciones, poco después el país se convierte en republica y en 1959 se promulga la primera Constitución.
El presidente Bourgiba que ostenta el poder desde su victoria en 1957 sufre síntomas de envejecimiento y enfermedad y es sustituido en 1987 por su primer ministro Zine El Abidine Ben Ali.
No sería hasta Abril de 1988 cuando la Cámara de los Diputados suprima la presidencia vitalicia pero en 2002 se vuelve a modificar en sentido contrario para asegurar el siguiente mandato de Ben Ali. Muestras de la inmadurez democrática (y sobre todo un proceso electoral corrupto) de un país que , sin duda, merece elegir con libertad su destino.
En 2004 de nuevo Ben Ali obtiene mayoría absoluta con el 95% de los votos. Un grupo independiente para la defensa de los derechos humanos no fue autorizado para la supervisión de los comicios, aunque la Liga Árabe si puso observadores en algunos colegios.
En 2005, el primer ministro frances Jean-Pierre Raffain sorprende haciendo un llamamiento a la reforma democrática en Túnez. Era la primera visita en 20 años de una jefe de gobierno frances
Dejando a un lado las vicisitudes de la política, Túnez es en la actualidad un país moderno y acogedor.
El país se divide en 23 gobiernos civiles. El sector primario es de gran importancia en la economía tunecina, en especial la agricultura, la pesca y los productos transformados. Ocupan al 65% de la población, con especial incidencia en zonas del interior y al Sur del país.
El turismo constituye la segunda fuente de ingresos y la que mas crecimiento ha experimentado en losúltimos años. Convertido en centro turístico del Mediterráneo las autoridades intensifican sus esfuerzos para convertirlo en competidor de destinos mas tradicionales como España, Italia o las costas griegas.
Fotos:
Miltrea , vía Flickr
Foto oficial del presidente Ben Ali (uso publico)
1 Apr
Conocida como la ‘Perla del Jerid’, Nefta fue la antigua Neptede los tiempos de la ocupación romana, y se caracteriza por sus fuentes termales y por su espléndido oasis.
Nefta es un importante centro de peregrinación, en concreto el segundo del país, debido a sus 24 mezquitas y los más de 100 morabitos con que cuenta.
Además,Neftaofrece al visitante el encanto de sus calles y el edén de La Corbeille, conocido como La Cesta de Palmeras, el majestuoso oasis que cuenta con más de 400 mil palmeras rodeado por paredes rocosas desde donde brotan innumerables manantiales recogidos en dos canales que después se convierten en uno en el que habitan numerosas especies de peces.
Los dátiles llamados “Dedos de Luz” son sencillamente deliciosos. Tampoco hay que dejar de visitar el Mausoleo de SidiBu Alí, santo que según la leyenda trajo a este lugar la primera palmera, los antiguos hornos de ladrillos, los telares en los que trabajan las mujeres y la Mezquita de Sidi Salem, la más antigua de la ciudad, desde la que se puede admirar una hermosa panorámica de la zona.
Nefta, es un oasis en el corazón de un pueblo… es la hermana pequeña del gran oasis de Tozeur y es famosa en toda el Sahara por ser un lugar espiritual.
Menos turístico y de menores proporciones que su hermana mayor, Nefta no obstante alberga más de 400 mil palmeras.
En su interior, en la Corbella, nacen otras más ofreciendo un bello paisaje con el mar salado del Chott el Djerid al fondo eclipsando el infinito.
Son tan sólo 25 kilómetros que separan un oasis del otro entre árido paisaje y vale la pena pagar los irrisorios 60 cts. del viaje que cuesta un louage para darse una vuelta por la ciudad.
El turismo no ha llegado tan masificado a Nefta y se nota a la hora de cerrar la escuela cuando los niños pasan y te ven, en la tranquilidad que transpiran sus calles y sus habitantes tomando un café al sol.
Los velos abundan más que en los turísticos lugares donde el gobierno trata de mostrar una Túnez más moderna a los ojos del viajero.
En la ciudad tendrás la sensación de que el tiempo se haya parado en un tiempo remoto.
La mayoría de viviendas están en obras con una planta ya construida y la segunda, con cuatro vigas amarradas a los pilares, esperan alguna señal divina o a la iniciativa de alguien a quién la paz del oasis no le haya mermado el empeño de querer hacer alguna cosa.
Hay un lugar de lujo: “El Caravanserail” que es un hotel de lujo situado a 20 minutos del aeropuerto de Tozeur y que no solo es digno de mención como oferta de restauración sino por su propia belleza. Este hotel fue, a modo de curiosidad, motivo de inspiración para uno de los álbumes mas famoso del conocido guitarrista y cantante Santana.
Se trata de un oasis construido en una parte rocosa y cerca de las palmeras de Nefta que le ofrece un servicio personalizado y atención exclusiva, lo que le asegura una cálida bienvenida y una agradable estancia.
Además, ofrece una variedad de servicios adicionales y unas modernas instalaciones.
En sus 10 años de funcionamiento, Reyes y reinas de toda Europa, presidentes y personas famosas se han alojado en este prestigioso establecimiento cuando visitan el sur de Túnez y el Sáhara.
Cada una de las 300 cómodas habitaciones de que dispone, con aire acondicionado, están decoradas con gran gusto y completamente equipada para satisfacer las necesidades de los viajeros más exigentes.
El hotel cuenta con una piscina descubierta que puede calentarse cuando el clima lo requiera, pistas de tenis, cafetería, tienda de recuerdos, restaurante, bar y actividades de ocio.
Además, también podrá disfrutar del único club nocturno de la región, sólo para huéspedes del hotel, que cuenta con decoraciones originales de 1930.
El auténtico baño de estilo árabe de Nefta también estará a su disposición.
En este maravilloso hotel también encontrará locales de ocio, para cenar o para realizar compras con comodidad en esta hermosa ciudad.
En su conjunto, este paraíso tunecino llamado Nefta es un lugar ideal para visitar, alquilar un vehículo todoterreno y disfrutar de la belleza del desierto y realizar fotografías de cada rincón, matiz y espacio. Si se quiere, además, experimentar una vivencia completa, con unas buenas mantas que te protejan del frío se pueden vivir momentos sin igual disfrutando de una noche en el desierto.
1 Apr
T
únez, la capital, que recibe el mismo nombre que el país, es una villa donde se conjuga armoniosamente el pasado con el presente y lo moderno con lo antiguo. Se encuentra situada al fondo del golfo del mismo nombre, Lago de Túnez, y cuenta con una población de más de un millón de habitantes. Es la capital diplomática, política, cultural, comercial y administrativa del país. Fundada hace más de 2.000 años a.C. por navegantes cretenses, fue destruida, al igual que Cartago, en el 146 a.C., sin embargo el comercio romano y bizantino la hizo florecer de nuevo y en 1160 alcanzó la capitalidad del país bajo el gobierno del almohade Abdel Mumen Ibn Ali.
Como en la mayoría de las principales poblaciones, los lugares de interés se concentran en La Medina, palabra con la que se define a una ciudad árabe. Sin embargo, la ciudad moderna de Túnez, que tiene su eje en la Avenida Bourguiba, es un buen lugar para iniciar el recorrido y descubrir con una mirada retrospectiva, del presente hacia el pasado, la ciudad. En la avenida, arbolada de ficus, se concentran los principales edificios y la mayoría de las boutiques, restaurantes, cafeterías, comercios, embajadas, bancos y hoteles. El estilo arquitectónico recuerda a la Francia del siglo pasado y en esta zona destacan la Catedral Católica de Saint Vicent de Paul del año 1882 de estilo neo-bizantino y la Torre de África, desde donde se obtienen excelentes panorámicas de la ciudad.
Es la zona más antigua e interesante de la ciudad y data de la época de los hafsíes del siglo VIII. En 1950 fue necesario derribar parte de la muralla ya que el crecimiento de la moderna Túnez así lo impuso. A pesar de ello continúa siendo uno de los lugares más atractivos de la ciudad.
Paseando por la Avenida 7 de Noviembre y después de la Plaza de la Victoria, se llega a la Puerta de Francia, una de las antiguas puertas de la muralla de La Medina. Al cruzarla se accede a la ciudad árabe, se deja el presente y se abren las intrincadas y estrechas calles para descubrir toda la riqueza de La Medina de Túnez, una de las mejor conservadas del país.
Avanzando por la calle de Jama ezZitun se llega a la Biblioteca Nacional, ubicada en un antiguo acuartelamiento turco de 1813 y construida por Bey Hammuda. Más adelante aparece con todo su esplendor la Gran Mezquita (Ziyuona), conocida también como la Mezquita de la Aceituna. Construida en el año 732 por los omeyas, casi con el nacimiento de la ciudad, fue reconstruida enteramente por los alghlabíes en el 864.
Consta de 15 impresionantes naves, 184 columnas procedentes, en su mayoría, de las ruinas arqueológicas de Cartago ofreciendo un curioso contraste, una espléndida cúpula que precede al mihrab, el lugar que indica en que dirección se encuentra la Meca y hacia el que tienen que reclinarse durante la oración y un minarete de 44 metros de altura levantando por Negro en 1894. En su decoración se conjugan los diseños árabes y las columnas y capiteles corintios lo que produce ambiente de recogimiento. La Sala de Oración está cerrada a los visitantes, sin embargo la Galería Elevada sí permite visitas en horario de 08.00 a 11.00 h. excepto los viernes.
Muy cerca, se localiza la Mezquita de SidiYussef de influencia otomana y dominada por un minarete octogonal, decorado con azulejos de color verde resaltan sobre una galería con columnas de colores. Fue construida por el Yussef Bey en el año de 1614 y en su interior se encuentra el mausoleo del fundador comunicado con el minarete por la galería anteriormente mencionada. Junto a esta mezquita se encuentra la Medersa Hanafita construida en 1622.
Flanqueando el Hospital AzzizaOthmana, se encuentra el Palacio de Dar el Bey, un antiguo palacio del siglo XVIII que acoge la residencia del Primer Ministro tunecino y el Ministerio de Asuntos Exteriores y fue construido por el Bey Hammuda. Por la calle, en parte abovedada, del Castillo se llega al Bulevar Bab Menara y cruzando éste se encuentra la Mezquita de Kasba, edificada en el siglo XIII por Abu Zakariya con un minarete de influencia marroquí y relieves geométricos. Mezquita de la Corte Tunecina con el paso del tiempo ha sabido mantener algunas de sus tradiciones como la, realmente curiosa, de anunciar la oración cinco veces al día ondeando una bandera blanca.
Siguiendo con las Mezquitas y después de una visita al Museo de SidiBouKrissan, en el que se pueden contemplar estelas y lápidas funerarias de finales del siglo IX ubicadas en un jardín entre las que destaca la tumba de los soberanos khorassaníes, se accede a la Mezquita Ksar del año 1106. Sus líneas sencillas destacan en la fachada con arcadas que fueron trazadas por el maestro Ahmed Ben Khorassen aunque su destacado minarete, con motivos geométricos en mármol y esmaltes, de inspiración hispano morisca fue levantando en el año 1650. En el patio y en la Sala de Oración se pueden contemplar capiteles y fustes en columnas bizantinas y romanas.
Muy próxima se halla Dar Hussein, antigua casa de mediados del siglo XII restaurada posteriormente en el XIX donde se encuentra el Instituto Nacional de Arqueología y Artes. Aunque no es posible visitarlo, a veces, el conserje permite que se pueda contemplar el primer patio del edificio.
A
vanzando hacia el sur aparece el mausoleo más grande de Túnez, el Tourbet El Bey, del siglo XVIII, fue construido para acoger a los Príncipes Huseinitas y sus familias por Ali Bey. Su fachada está decorada con pilastras aunque el elemento arquitectónico más destacado son las cúpulas de inspiración italiana. Al norte, el Palacio Dar Ben Abdallah uno de los más ostentosos de la ciudad de estilo italiano, del siglo XVIII, que alberga al Museo de Artes y Tradiciones Populares, donde se pueden apreciar diversas manifestaciones de la cultura tradicional del siglo pasado. Destacan los personajes de la vida familiar del siglo XIX a tamaño natural, nacimientos, trajes tradicionales de circuncisión y de boda, entre otros. Horario: De 09.30 a 16.30 h. Cerrado los domingos.
Subiendo por la Calle de los Tintoreros aparece el Dar Othman, palacio de finales del siglo XVI y principios del XVII, con una espléndida fachada flanqueada por dos columnas de mármol superpuestas. También destaca la decoración geométrica en tonos blancos y negros resultando extremadamente atractiva. En tiempos pasados fue casa privada y almacén militar por lo que se denomina popularmente como Dar el Aoula.
Como último sitio de interés de la zona sur y centro de la Medina, nos detendremos en la Mezquita de los Tintoreros, construida en 1726, que destaca por la decoración del interior de su minarete octogonal. En su interior se sigue el rito hanefita. Como curiosidad comentar que los azulejos de la Sala de Oración fueron traídos especialmente desde Turquía y en los siglos XVIII y XIX fueron añadidas al conjunto arquitectónico una Medersa y un Kutlab.
Volviendo a la Gran Mezquita y a unos metros de ella, se encuentra la Mezquita y el Mausoleo de Hammuda Pachá, de 1655. Su esbelto minarete octogonal y su decoración con influencia italiana, acoge en el patio central los restos de este santo muy venerado. Resultan llamativas las tejas verdes barnizadas de su techado y su puerta de mármol policromado. En la zona norte de la Medina se encuentra la Mezquita SidiMahrez, del año 1692, que se diferencia de las demás por su fuerte influencia turca. Construida, en parte, por Bey Mohammad, la Sala de Oración cuenta con una cúpula hemisférica al estilo de las mezquitas de Estambul cuyos muros están adornados por estuco y cerámica. El mismo nombre de la Mezquita lo ostenta también la Zaouia, tumba de un santo patrón de la ciudad del siglo X bellamente decorada con estucos azules.
En esta zona se encuentran importantes medersas, las tradicionales escuelas coránicas como la Medersa Achuria, con un excelente pórtico, la Medersa Bachiya, construida en 1756 por Alí Pachá que comunica con la Medersa Shmaniya con columnas moriscas conformando un porche de gran belleza construida en honor de Suleimán y comunicada también con la Medersa Nalha, conocida popularmente como la “de la palmera”.
En su conjunto, una ciudad para no pederse… y perderse, armonía entre un pasado cultural tremendamente importante y un futuro prometedor.